Tercera semana de agosto y nos marcamos una escapada al Parador de Tortosa. A mi padre le flipan los paradores (y a mí me gusta cero discutir cuando el plan incluye dormir bien y comer mejor), y además necesitábamos salir de Sitges para desconectar un poco.

El parador estaba de cine, o sea, como siempre. Llegamos y fuimos directos a lo importante, desayuno de campeones. De esos que te dejan pensando que ya has ganado el día aunque sean las 10 de la mañana.

Después del desayuno nos fuimos hacia la costa con una misión clarísima, encontrar un restaurante chulo con vistas. Pero aquí vino el drama. El sitio que teníamos en mente en fotos parecía nivel “esto es una fantasía”, y en la vida real era bastante cutre, y encima se les había quemado la cocina. Tal cual. Yo no sé qué karma gastronómico era ese, pero fue como “bro, en serio”.

No teníamos mucho tiempo, era martes pero estaba todo a tope, así que tocó plan B. Acabamos comiendo en un restaurante que no estuvo mal. Yo me metí un bistec que flipas porque tenía antojo y cuando tengo antojo no negocio. Punto.

Luego nos fuimos para la zona del Delta y acabamos en una playa súper chula. Y aquí llegó el plot twist bueno. Nos metimos en un beach club que era una pasada, Chiringuito Glops. Sin duda, de las mejores sorpresas de la escapada. Nos pedimos unas piñas coladas que flipas. Tranqui, la mía sin alcohol, la de papi sí, que él va en modo adulto responsable pero con alegría. Ponían música súper chula, más de su estilo, pero la verdad es que estaba muy bien.

De vuelta al parador pasamos por un restaurante que nos llamó muchísimo la atención, así que decidimos volver al día siguiente. Y esa noche, cenita en la terraza del parador. Un gustazo de los que te dejan con cara de “vale, esto sí”.

Al día siguiente repetimos playa y nos metimos una paella del 15 en He’enalu Beach Club. Y sí, antes cayó otra piña colada en el beach club, porque últimamente estoy en plan crítico gastronómico disfrutando de la buena vida que no veas (yo soy así, qué quieres).

Ha sido una escapada corta, pero se ha disfrutado muchísimo.